
El personaje apareció, con su contrario Ariel, en La tempestad de Shakespeare y ha tenido más proyección en la política que en los escenarios. Calibán es un ser monstruoso, por su apariencia y por sus inclinaciones morales, que Próspero mantiene aherrojado y sometido a esclavitud. Ariel, también al servicio de Próspero, es el espíritu del aire, la excelencia en cuanto a valores éticos y nobleza de espíritu.
