La tecnología es el juguete de los adultos: relojes inteligentes, cámaras digitales, tablets y portátiles, auriculares inalámbricos… Este tipo de gadgets nunca faltan en nuestras listas de deseos porque, a pesar de su funcionalidad, de que realmente los necesitamos; aviva en nosotros esa ilusión infantil. Como una invitación al recreo y a la imaginación. ¿Acaso hay un regalo mejor?
