Las predicciones estacionales son, desde hace algunos años, cualquier cosa menos una sorpresa. Cada tres meses, se repite lo mismo: más cálido de lo normal. Y estas tres mismas palabras malditas también se repiten, casi invariablemente, a la hora de hacer balance climático de la temporada que termina. Y el problema de las cosas que se repiten es que dejan de ser noticia. Y el problema de las cosas importantes que dejan de ser noticia es cómo contarlas para que lo sigan siendo. Con la primavera que empieza y el invierno que acaba ha vuelto a ocurrir, las mismas tres palabras de pesadilla a causa del cambio climático.
