El Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea tendrá que abonar 22.554,88 euros a una familia navarra que tuvo que acudir a la sanidad privada para que su hija pudiera recibir la hormona del crecimiento. Así lo ha determinado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) en una resolución con la que confirma la sentencia dictada el pasado septiembre por el Juzgado de lo Social nº4 —fue recurrida por Osasunbidea—. Los hechos se remontan a 2012. La menor, nacida en septiembre de 2004, presentaba un “estancamiento considerable en su crecimiento”: había pasado del percentil 50-75 —en el que estaba hasta 2010— al percentil 1. Fue derivada al Servicio de Endocrinología, donde se le administró durante dos años un tratamiento para frenar su desarrollo puberal. Entonces, la familia decidió pedir una segunda opinión a especialistas de la red privada. Contactaron con dos médicos de la Clínica Universidad de Navarra (CUN), que recomendaron que se le comenzara a administrar cuanto antes la hormona del crecimiento.
