Acorralado por los autos de Nuria Ruiz Tobarra, la jueza de Catarroja (Valencia) que investiga la dana que causó la muerte a 225 personas y la desaparición de otras tres, el presidente valenciano, Carlos Mazón, ha modificado en los últimos cuatro meses y medio su argumentario sobre su responsabilidad. Silencios, cambios de versión o mentiras explícitas componen un corolario de situaciones que se sustancia en eludir públicamente cuestiones incómodas hasta que son preguntadas por la magistrada. Entonces, la maquinaria burocrática de la Generalitat confiesa in extremis la verdad en el juzgado. Y evita así que se ponga en marcha el mecanismo para pedir la imputación de altos cargos aforados como Mazón. Estos son algunos ejemplos de la estrategia para escabullirse:
