Como era de esperar, Melania Trump se ha convertido en una de las protagonistas de la ceremonia de toma de posesión del 47º (y antes 45º) presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Para su gran momento, el mandatario ha escogido traje oscuro, camisa blanca y una corbata granate. Pero, más allá de los clásicos y más repetitivos trajes de los hombres, las miradas en estos eventos se dirigen más hacia ellas, y en concreto hacia la primera dama. La eslovena —quizá también en su particular Blue Monday, que se celebra este lunes— se ha decantado por el azul como color principal de su atuendo. La esposa del presidente ha optado por un diseñador estadounidense no demasiado conocido, aunque habitual en su armario, Adam Lippes, para un atuendo sencillo que ha complementado con un accesorio inesperado y muy protagonista: un sombrero:
