Un hombre de Madrid instaló a su madre en su casa después de que su cuidadora se lesionara y pidiera una baja temporal. Cuando ambos se encontraban en la vivienda, el móvil de la anciana empezó a sonar. El hijo vio varios SMS típicos de las entidades bancarias cuando solicitan autorización para completar una transacción. Solo que, en ese caso, su madre estaba a su lado, no estaba haciendo esas compras y no podían corresponder a una adquisición pasada. Alarmado, el hombre revisó las dos cuentas bancarias de su progenitora y descubrió 719 pagos sospechosos entre enero y septiembre de 2021 por valor de 27.700 euros.
