Daniella María Betancourt, una antropóloga colombiana de 28 años que aspira a convertirse en egiptóloga, aterrizó en octubre en Luxor, una ciudad en el sur de Egipto, con la ilusión de sumarse a una misión arqueológica española que excavaba desde hacía años en un yacimiento cercano al templo de la faraona Hatshepsut. Sus planes se habían empezado a torcer en agosto, cuando se comunicó a los alumnos del proyecto que no habían recibido aún permisos para trabajar. Pero dado que muchos ya habían pagado los vuelos y la inscripción, se acordó viajar y realizar actividades de formación mientras esperaban a que Egipto autorizara la campaña.
